Panamá y Costa Rica anunciaron el martes medidas conjuntas para gestionar de forma controlada y segura el retorno de migrantes irregulares desde el norte hacia el sur del continente, una semana después de la visita a la región del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Un comunicado del Ministerio de Seguridad de Panamá indicó que en un encuentro realizado en suelo costarricense los ministros de la cartera de Seguridad de ambos países limítrofes se acordó establecer protocolos con el fin de organizar el flujo migratorio “inverso”. Indicó que hasta el momento el retorno de migrantes ha sido lento, aunque muestra una tendencia al alza.
No precisó las nacionalidades de los migrantes que están regresando ni desde qué puntos precisos del norte provienen, pero se estima que se trata de personas que abandonaron su intento por ingresar a Estados Unidos luego de las duras medidas contra la migración anunciadas por el presidente Donald Trump en su segundo mandato en la Casa Blanca.
Trump canceló rápidamente todas las citas programadas a través de una aplicación del gobierno de Estados Unidos. Durante el anterior gobierno de Joe Biden, la aplicación CBP One facilitó la entrada de casi un millón de personas desde enero de 2023, miles de ellas sudamericanos. El presidente estadounidense también puso en marcha su promesa de emprender deportaciones masivas.