Ucrania conmemoró el lunes el aniversario más sombrío de la guerra contra la invasión rusa, en un momento en que las fuerzas del país enfrentan dura presión en el campo de batalla y el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump aparentemente acoge al Kremlin en un giro de la política de Washington.
El hito de tres años atrajo a más de una docena de gobernantes occidentales a Kiev para eventos conmemorativos, en una destacada muestra de apoyo. Advirtieron sobre las implicaciones más amplias de la guerra para la seguridad global y se comprometieron a seguir proporcionando miles de millones de dólares en ayuda a Ucrania, a medida que se profundiza la incertidumbre sobre el compromiso de Estados Unidos de ayudar. Washington no envió a ningún funcionario de alto nivel a la ocasión.
Horas después de los actos por el aniversario, Trump indicó que creía que el presidente ruso Vladímir Putin aceptaría a los pacificadores europeos en Ucrania como parte de un posible acuerdo para poner fin a la guerra. Por separado, Putin dejó entrever que los países europeos podrían formar parte de un acuerdo, pero también señaló que no había hablado con Trump en detalle sobre la resolución del conflicto.
El cuarto año de combates podría ser crucial, en un momento en que Trump presiona por la paz tras haber vuelto a la presidencia.