Uno de los terremotos más potentes jamás registrados remeció el extremo oriental de Rusia en la madrugada del miércoles y provocó olas de tsunami en Japón, Hawai y en la costa oeste de Estados Unidos. No se reportaron daños significativos por el momento, pero las autoridades advirtieron a la población que se mantenga alejada de la costa y apuntaron que el riesgo podría durar más de un día.
Los puertos de la península de Kamchatka en Rusia, cerca del epicentro del temblor de magnitud 8,8, se inundaron mientras los residentes huían tierra adentro, y olas blancas se estrellaron en la costa del norte de Japón. Los autos llenaron las carreteras y autopistas en la capital de Hawai, Honolulu, con el tránsito paralizado incluso en áreas alejadas de la costa.
La gente acudió a los centros de evacuación en las zonas afectadas en Japón, con el recuerdo aún fresco del terremoto y tsunami de 2011 que causó fusiones en una planta nuclear. No se reportaron anomalías en las operaciones de las centrales nucleares del país el miércoles.
Las autoridades rusas dijeron que varias personas resultaron heridas, pero no ofrecieron una cifra exacta. En Japón, al menos una persona resultó herida.