Israel declaró el viernes que la ciudad más grande de Gaza es una “zona de combate peligrosa” y recuperó los restos de dos rehenes más, al tiempo que el ejército israelí lanzaba las “fases iniciales” de una ofensiva planificada que ha suscitado la condena internacional.
A medida que el ejército anunció la reanudación de los combates, autoridades de salud palestinas revelaron que el número de muertos en Gaza aumentó a 63.025, luego que 59 muertes fueron reportadas por hospitales en las últimas 24 horas. Grupos de ayuda y una iglesia que alberga a la población anunciaron que se quedarán en Ciudad de Gaza, negándose a abandonar a los hambrientos y desplazados.
El cambio se produjo semanas después que Israel revelara por primera vez sus planes para ampliar la ofensiva en Ciudad de Gaza, donde se refugian cientos de miles de desplazados y se declaró una hambruna. En los últimos días, el ejército israelí ha intensificado los ataques en las afueras de la ciudad.
Columnas de humo y explosiones atronadoras se podían ver y escuchar a través de la frontera en el sur de Israel el viernes por la mañana.