El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) logró incrementar su fuerza laboral en un 120%, tras la incorporación de 12,000 nuevos agentes, cantidad que supera la meta inicial de 10,000 fijada por la administración del presidente Donald Trump.

Con estas incorporaciones, el ICE alcanza aproximadamente 22,000 agentes a nivel nacional, y este incremento fue posible gracias a los fondos aprobados en la llamada “gran y hermosa ley”, firmada por Trump el año pasado, que destinó decenas de miles de millones de dólares para reforzar la aplicación de las leyes migratorias.

Especialistas señalan que, con un presupuesto estimado en $75,000 millones de dólares, el ICE podría convertirse en la mayor agencia de seguridad del país, incluso por encima de casi todos los ejércitos del mundo.

“Gracias a la gran y hermosa ley del presidente Trump, la fuerza de ICE sube un 120% para apoyar operativos, arrestos, investigaciones y remociones”,escribió en la red social X la secretaria del DHS, Kristi Noem.

La funcionaria detalló que miles de los nuevos agentes ya están desplegados y participando activamente en operaciones en distintas comunidades

Reclutamiento masivo y nuevos incentivos

Por otro lado, el DHS explicó que la campaña de reclutamiento nacional, lanzada bajo el lema Defend the Homeland (“Defiende la Patria”), atrajo más de 220,000 solicitudes, superando ampliamente las expectativas oficiales.

Para incentivar la participación, el gobierno ofreció bonos de contratación de hasta $50,000 dólares, programas de reembolso de préstamos estudiantiles y eliminó los límites de edad, permitiendo que personas mayores de 18 años puedan postularse.

Además, la agencia planea una agresiva campaña mediática de hasta $100 millones de dólares, dirigida a públicos conservadores, entusiastas del ámbito militar y jóvenes de la generación Z y millennials, con el objetivo de cubrir miles de vacantes adicionales de cara a 2026.

Según el DHS, la expansión permitirá acelerar los operativos y avanzar hacia el objetivo de un millón de deportaciones anuales, una de las principales promesas de campaña de Trump en 2024.