Rusia bombardeó Ucrania con cientos de drones y decenas de misiles en un ataque a gran escala durante la noche, informaron autoridades el viernes, dejando al menos cuatro muertos en la capital. Por segunda vez en la guerra de casi 4 años, utilizó un nuevo y poderoso misil hipersónico que impactó en el oeste de Ucrania, en una clara advertencia a los aliados de Kiev en la OTAN.

El intenso bombardeo y el lanzamiento del misil Oreshnik —que puede portar armas nucleares— ocurrieron días después que Ucrania y sus aliados reportaron avances significativos para un pacto sobre cómo defender al país ante posibles nuevas agresiones de Moscú si se alcanza un acuerdo de paz encabezado por Estados Unidos.

Mandatarios europeos condenaron el ataque, llamándolo una agudización del conflicto e ”inaceptable”, y el principal enviado de política exterior de la Unión Europea resaltó que la respuesta del presidente ruso Vladímir Putin a la diplomacia fue “más misiles y destrucción”.

Edificios de apartamentos en Kiev se quedan sin calefacción

De acuerdo con las autoridades ucranianas, cuatro personas fallecieron y al menos 25 resultaron heridas en Kiev durante un ataque nocturno que alcanzó edificios residenciales.

Entre los fallecidos había un paramédico, indicó el jefe de la administración militar de la ciudad, Tymur Tkachenko. Cuatro médicos y un policía sufrieron heridas mientras respondían a los ataques, explicaron las autoridades.

Aproximadamente la mitad de los edificios de apartamentos de la nevada Kiev —casi 6.000— se quedaron sin calefacción en medio de temperaturas diurnas de unos 8 grados Celsius bajo cero (17,6º Fahrenheit), explicó el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko. También se interrumpió el suministro de agua.

Los servicios municipales restablecieron la electricidad y la calefacción en instalaciones públicas, incluidos hospitales y salas de maternidad, utilizando unidades de calderas portátiles, detalló.

El operativo ruso causó daños en la embajada de Qatar en Kiev, apuntó el presidente Volodymyr Zelenskyy, y añadió que ese emirato ha desempeñado un papel clave en la mediación para el intercambio de prisioneros de guerra.

Zelenskyy pidió una “respuesta clara” de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, que, según él, Rusia se toma en serio.

Moscú dice que el ataque fue una represalia

El Servicio de Seguridad de Ucrania identificó restos del misil Oreshnik en la región de Leópolis, en el oeste del país. Fue lanzado desde el campo de pruebas de Kapustin Yar en Rusia, cerca del mar Caspio, en el suroeste ruso, y estaba dirigido a infraestructura civil, de acuerdo con los investigadores.

“Escuché una explosión fuerte e impactante, y es normal en este momento de la guerra escuchar estas cosas aquí”, narró Kristofer Chokhovich, residente de Leópolis, quien dijo ser estadounidense. “Sólo quiero que todo el mundo sepa que Ucrania es fuerte y no nos importa cuántos misiles envíen”.

Otra residente, Ulyana Fedun, dijo que el ataque fue “muy desagradable”, pero no aterrador, porque “hemos estado viviendo en este estado durante cuatro años”.

El Ministerio de Defensa de Rusia indicó que el ataque fue una represalia por lo que dice fue un operativo ucraniano con drones contra una de las residencias de Putin el mes pasado. Ucrania y Trump rechazaron ese alegato ruso.

El Kremlin no especificó dónde impactó el Oreshnik, pero la prensa rusa y blogueros militares señalaron que su objetivo era una enorme instalación subterránea de almacenamiento de gas natural en la región de Leópolis. La ayuda militar occidental fluye a Ucrania desde un centro de suministro en Polonia, al otro lado de la frontera.