El presidente estadounidense Donald Trump anunció el miércoles que cancelará su plan de imponer aranceles a ocho naciones europeas que eran parte de un plan para hacerse de Groenlandia, dando un giro drástico poco después de insistir en que quería obtener “el derecho, título y propiedad” de la isla.
En una publicación en su sitio de redes sociales, Trump afirmó que había acordado con el líder de la OTAN un “marco de un futuro acuerdo” sobre la seguridad en el Ártico.
Dijo que se estaban llevando a cabo “discusiones adicionales” sobre Groenlandia en relación con el programa de defensa antimisiles Golden Dome, un sistema que por primera vez pondrá armas estadounidenses en el espacio.
Anteriormente Trump ha dado marcha atrás a otras amenazas de aranceles. En abril, después de decir inicialmente que impondría enormes gravámenes a las importaciones de naciones de todo el mundo, lo que provocó una fuerte reacción negativa del mercado, Trump se echó para atrás.
Pero su cambio de opinión esta vez se produjo después de que usara su discurso en el Foro Económico Mundial en los Alpes suizos para centrarse en Groenlandia y amenazar con desestabilizar la OTAN, una alianza que ha sido una de las más inquebrantables del mundo desde los primeros días de la Guerra Fría.
En su discurso, Trump dijo que estaba pidiendo un territorio que era “frío y mal ubicado”, y que Estados Unidos había salvado a Europa durante la Segunda Guerra Mundial. “Es una petición muy pequeña en comparación con lo que les hemos dado durante muchas, muchas décadas”, aseveró.
“Probablemente no obtendremos nada a menos que decida usar fuerza excesiva y poder donde seríamos francamente imparables. Pero, no haré eso, ¿ok?”, dijo Trump. “No tengo que usar la fuerza, no quiero usar la fuerza”.
Pero Trump también ha dicho repetidamente que, aunque Estados Unidos defenderá a la OTAN, no estaba convencido de que la alianza respaldaría a Washington si fuera necesario, e insinuó que esa era al menos parte de la razón de su postura agresiva hacia Groenlandia.
En un evento posterior al discurso con Trump, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, comentó que la alianza estaría con Estados Unidos si es atacada.
“Puede estar tranquilo”, dijo Rutte, añadiendo, “sus aliados estarán con ustedes”, le dijo Rutte a Trump.
Poco después vino la publicación de Trump que decía que cancelaría los aranceles.
¿Estrategia de negociación?
Trump argumenta que Estados Unidos necesita Groenlandia por cuestiones de seguridad nacional y para contrarrestar las amenazas de Rusia y China en la región ártica, a pesar de que Estados Unidos ya tiene una gran base militar allí. Amenazó con imponer aranceles a Dinamarca y otros siete aliados a menos que negociaran la transferencia del territorio semiautónomo.
Los aranceles debían comenzar en 10% el próximo mes y subir a 25% en junio.
Trump a menudo intenta aumentar la presión sobre la otra parte cuando cree que puede llevar a un acuerdo favorable, y parecía feliz de hacerlo antes del foro en Davos. Aun así, sus amenazas parecían estar a punto de provocar la ruptura de la OTAN, que fue fundada por las principales naciones europeas, Estados Unidos y Canadá para formar un bloque que contrarrestara a la Unión Soviética.
Antes del cambio de opinión de Trump, los otros miembros de la alianza fueron firmes al decir que Groenlandia no está en venta y que no se le puede arrebatar a Dinamarca, mientras rechazaban con enojo la amenaza arancelaria de Trump.
Un funcionario del gobierno danés dijo a The Associated Press después del discurso de Trump que Copenhague estaba dispuesta a atender las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos. Pero el funcionario, que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló bajo condición de anonimato, subrayó la posición del gobierno de que se deben respetar las “líneas rojas”, es decir, la soberanía de Dinamarca.
No estaba claro por el momento cómo la cancelación de los aranceles por parte de Trump podría cambiar tales cálculos. Mientras tanto, el gobierno de Groenlandia respondió diciendo a sus ciudadanos que estén preparados. Ha publicado un manual en inglés y groenlandés sobre qué hacer durante una crisis, el cual insta a los residentes a asegurarse de tener suficiente comida, agua, combustible y suministros en casa para sobrevivir durante cinco días.
“Acabamos de ir al supermercado y compramos los suministros”, relató Tony Jakobsen en la capital de Groenlandia, Nuuk, mostrando el contenido de bolsas que incluían velas, bocadillos y papel higiénico.
Añadió que pensaba que la retórica de Trump hacia Groenlandia era “solo amenazas… pero es mejor estar preparado que no estarlo”.
Antes de recular, Trump había instado a Dinamarca y al resto de la OTAN a hacerse a un lado, añadiendo una advertencia ominosa.
“Queremos un pedazo de hielo para la protección mundial, y no lo darán”, indicó Trump. “Pueden decir que sí, y estaremos muy agradecidos. O pueden decir que no, y lo recordaremos”.
También pidió abrir “negociaciones inmediatas” para que Estados Unidos adquiera Groenlandia. En comentarios posteriores a los periodistas se negó a fijar un precio, y sólo dijo: “Hay un precio más grande, y ese es el precio de la seguridad y la protección nacional e internacional”.
























