Ucrania, Rusia y Estados Unidos concluyeron este sábado en Abu Dabi negociaciones tripartitas, que según el presidente ucraniano Volodimir Zelenski fueron “constructivas”, y proseguirán el diálogo la semana que viene.

Son las primeras negociaciones directas conocidas entre Moscú y Kiev sobre el plan propuesto por Estados Unidos para poner fin al conflicto, que ha dejado decenas de miles de muertos desde 2022.

En un mensaje en la red X, Zelenski dijo que “se debatieron muchas cosas y es importante que las conversaciones hayan sido constructivas”.

Se reanudarán en Abu Dabi el 1 de febrero, indicó un funcionario estadounidense.

Otro funcionario estadounidense calificó las reuniones de “gran paso” y de “confirmación de que, en primer lugar, se ha avanzado mucho hasta la fecha”.

Pero en Kiev muchos habitantes han perdido la esperanza. Anastasia Tolkachov es una de ellos.

“Ni siquiera tiene ganas de hablar de ello” después de pasar una noche en un estacionamiento subterráneo de Kiev, cuenta a AFP.

“De cada vez vuelta a empezar, negociaciones, negociaciones. Solo dirán que todo está bien, que, una vez más, no se ha acordado nada y que todavía habrá cohetes”, declaró.

– “Terror ruso” –

La víspera del segundo día de negociaciones, en Kiev y su región, una persona murió en un ataque que alcanzó una tienda, 8 personas resultaron heridas en la región y otras 27 en bombardeos sobre Járkov (noreste) que alcanzaron una maternidad y edificios residenciales, según las autoridades locales.

“Para los ucranianos, fue otra noche de terror ruso”, denunció el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga.

El gobernador de la región de Jersón (sur) nombrado por Moscú, Vladimir Saldo, acusó a Kiev de matar a tres personas en un ataque contra una ambulancia en este territorio ocupado por las fuerzas rusas.

Rusia, que afirma bombardear solo objetivos militares, atacó Ucrania con más de 370 drones y 27 misiles el viernes por la noche, según las autoridades ucranianas. Apuntó a las regiones de la capital, Chernígov (norte), Sumi y Járkov (noreste).

Periodistas de la AFP vieron a habitantes correr a refugiarse en búnkeres en Kiev mientras las explosiones iluminaban el cielo de la capital, y escucharon nuevas alertas de ataques aéreos el sábado por la mañana.

Irina Beregova, una economista de 48 años de Kiev, no tiene “ninguna esperanza” en estas conversaciones después de otra noche “sin dormir”.

“Parece que simplemente quieren que Ucrania deje de existir. Pero somos personas, queremos vivir”, declaró a AFP.