Ucrania esperaba el viernes señales de que Rusia cumple con un compromiso que, según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzó para detener temporalmente los ataques a la red eléctrica del país, mientras Kiev y otras regiones pasan el invierno más crudo en años.
Trump anunció el jueves por la noche que su homólogo ruso, Vladímir Putin, había acordado no atacar la capital ucraniana y otras ciudades durante una semana, coincidiendo con las temperaturas extremadamente bajas que azotan la región y han causado dificultades a la población civil.
El líder estadounidense no dijo cuándo tuvo lugar la llamada con Putin, ni cuándo entraría en vigor la moratoria. La Casa Blanca no respondió a una pregunta para aclarar el alcance y el calendario de cualquier alto el fuego limitado. El Kremlin no confirmó que Putin se haya comprometido a tomar esa medida.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, se mostró escéptico sobre la disposición de Putin a dar ese paso mientras la invasión lanzada por Rusia el 24 de febrero de 2022 se acerca a su cuarto aniversario sin señales de que Moscú esté dispuesto a alcanzar un acuerdo de paz, a pesar de los esfuerzos encabezados por la Casa Blanca para poner fin a los combates.






















