El FBI analizó minuciosamente los registros bancarios y correos electrónicos de Jeffrey Epstein. Registró sus propiedades. Dedicó años a entrevistar a sus víctimas y a examinar sus vínculos con algunas de las personas más influyentes del mundo.

Pero, aunque los investigadores recopilaron pruebas suficientes de que Epstein abusó sexualmente de menores, encontraron escasos fundamentos de que el influyente financiero dirigiera una red de trata de personas con fines sexuales para hombres poderosos, según revela una revisión de documentos internos del Departamento de Justicia realizada por la agencia The Associated Press.

Los videos y fotografías incautados en las casas de Epstein en Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes estadounidenses no mostraban a las víctimas siendo abusadas ni implicaban a ninguna otra persona en sus crímenes, según escribió un fiscal en un memorando de 2025.

Un examen de los registros financieros de Epstein, incluidos los pagos que realizó a entidades vinculadas a figuras influyentes en el ámbito académico, financiero y diplomático internacional, no encontró ninguna conexión con actividades delictivas, según otro memorando interno de 2019.

Aunque una de las víctimas de Epstein hizo acusaciones públicas de que él la “prestaba” a sus amigos ricos, los agentes no pudieron confirmarlo y no encontraron a otras víctimas que contaran una historia similar, según los documentos.

En un correo electrónico de julio pasado, en el que resumían la investigación, los agentes indicaron que “cuatro o cinco” de las denunciantes de Epstein afirmaron haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de otros hombres o mujeres. Sin embargo, según los agentes, “no había pruebas suficientes para presentar cargos federales contra estas personas, por lo que los casos se remitieron a las autoridades policiales locales”.

La agencia AP y otros medios de comunicación siguen revisando millones de páginas de documentos, muchos de ellos anteriormente confidenciales, que el Departamento de Justicia publicó en virtud de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein, y es posible que dichos documentos contengan pruebas que los investigadores pasaron por alto.

No obstante, estos documentos, que incluyen informes policiales, notas de entrevistas del FBI y correos electrónicos de los fiscales, ofrecen la visión más clara hasta la fecha de la investigación y de los motivos por los que las autoridades estadounidenses decidieron finalmente cerrarla sin presentar cargos adicionales.