Altos funcionarios rusos recibieron el miércoles al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en Moscú, mientras la isla enfrenta apagones y una grave escasez de combustible agravada por un embargo petrolero de Estados Unidos.
Rodríguez sostuvo conversaciones con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, y después con el presidente Vladímir Putin.
Lavrov instó a Washington a abstenerse de bloquear Cuba, que ha tenido dificultades para importar petróleo para sus centrales eléctricas y refinerías después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a cualquier nación que venda petróleo a La Habana.
“Junto con la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, pedimos a Estados Unidos que muestre sentido común, adoptar un enfoque responsable y se abstenga de llevar a cabo sus planes de bloqueo marítimo”, comentó Lavrov durante las conversaciones con Rodríguez.
Además, prometió que Moscú “seguirá apoyando a Cuba y a su pueblo en la protección de la soberanía y la seguridad del país”.
Respecto a las restricciones, Putin señaló a Rodríguez que “usted sabe cómo nos sentimos al respecto. No aceptamos nada de ese tipo”.
























