Un tribunal de apelación de Estados Unidos dictaminó el sábado que las obras ‌de construcción del nuevo salón de baile de ‌la Casa Blanca, promovidas por el presidente Donald Trump, pueden continuar al ​menos hasta el 17 de abril.

Un tribunal de primera instancia había dictado el 31 de marzo una orden judicial para detener la construcción del salón, pero también suspendió dicha ‌orden para permitir la ⁠presentación de un recurso.

En su fallo del sábado, el tribunal de apelación amplió esa suspensión ⁠hasta el 17 de abril y solicitó al tribunal de distrito que aclarara la orden que concedió la medida ​cautelar.

La Casa ​Blanca ha argumentado que la ​orden judicial deja a ‌la Casa Blanca «abierta y expuesta» y pone en peligro la seguridad del edificio, del presidente, de su familia y de su personal.

El proyecto, de 400 millones de dólares, sustituiría el ala este demolida por un salón de baile ‌de 8361 metros cuadrados que Trump ​ha calificado como una adición ​definitoria a la Casa ​Blanca y un símbolo duradero de su ‌presidencia.

El National Trust for Historic ​Preservation presentó una ​demanda en diciembre, alegando que Trump se extralimitó en sus funciones al demoler el ala este —construida originalmente en ​1902 durante ‌la presidencia de Theodore Roosevelt y ampliada en 1942— ​sin autorización del Congreso.