Los nuevos bombardeos de Estados Unidos sobre Irán del jueves y la respuesta de Teherán contra países del golfo Pérsico amenazaba un acuerdo provisional para ayudar a poner fin a la guerra en Oriente Medio.

Los intercambios, incluidos los del día anterior, han amenazado repetidamente el alto el fuego. Pero los ataques del jueves parecieron los más intensos en todos los frentes, activando en al menos tres ocasiones las sirenas de alerta en Baréin, sede del cuartel general de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos, así como misiles dirigidos hacia Kuwait y Qatar.

También se activaron las sirenas la noche del jueves en Jordania, donde Estados Unidos ha desplegado tropas y aeronaves.

Un funcionario iraní acusó a Estados Unidos de realizar un ataque aéreo el jueves por la noche contra el área donde se encuentra la única central nuclear de Irán. También se reportaron otras explosiones en distintas partes del país.

A primera hora del viernes, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, fue sepultado en su ciudad natal de Mashhad luego de varios días de funerales públicos. Jamenei fue abatido durante los primeros combates de la guerra.

Los ataques se produjeron horas después que el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que los recientes ataques iraníes contra barcos en el estrecho de Ormuz suponían el fin de un frágil alto el fuego y amenazó con intensificar el conflicto si no se detenían. Eso avivó las preocupaciones de que la región pueda caer de nuevo en una guerra que envolverá a varios países y detener los envíos de energía a través del estrecho.