Los agentes federales que estuvieron presentes cuando un miembro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) mató a tiros a un constructor de viviendas mexicano que conducía una furgoneta de trabajo a la que intentaron detener en Houston, no llevaban cámaras corporales, informó el Departamento de Seguridad Nacional el jueves.

Por su parte, fiscales en Houston señalaron que ya investigan la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, cuya familia se ha unido a los demócratas para pedir una pesquisa independiente sobre el tiroteo ocurrido la madrugada del martes en uno de los vecindarios de la ciudad con alta población hispana.

En los días transcurridos desde el encuentro entre Salgado Araujo y agentes del ICE, han salido a la luz pocas fotos o videos relacionados con el tiroteo, a diferencia de otras muertes en las que han estado involucrados agentes federales de inmigración. La familia de Salgado Araujo, quien había vivido en Estados Unidos durante más de 35 años, ha puesto en duda la versión del ICE y ha pedido a la agencia que divulgue pruebas.

En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional indicó que a los agentes que se encontraban en el lugar en Houston aún no se les habían entregado cámaras corporales, algo que atribuyó a los demócratas y a un cierre récord del gobierno impulsado por la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump.

El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, afirmó que los agentes federales realizaban una operación dirigida para arrestar a una persona que se encontraba en el país sin estatus legal cuando intentaron detener un vehículo conducido por Salgado Araujo. La agencia señaló que este último embistió un vehículo del ICE y que un agente federal disparó un arma en defensa propia.