Al menos seis personas murieron tras varios días de tormentas e inundaciones en Indiana, mientras las aguas alcanzaban su punto máximo en el río White de Indianápolis y se esperaba que las lluvias amainaran el domingo en la región de la capital estatal y en otras partes del estado.
Entre quienes murieron desde que comenzaron las tormentas el 11 de agosto había un niño de 4 años, dos hombres y tres mujeres, informó Liz Woods, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional del estado.
Autoridades del condado de Jennings, en el extremo sur del estado, indicaron que el menor falleció el martes cuando un árbol se desplomó sobre su dormitorio debido a los fuertes vientos.
“Obviamente, esto es inesperado”, declaró a la filial local de ABC el subjefe adjunto del condado de Jennings, Cody Low. “No hay nada que podamos decir que vaya a mejorarlo. Vamos a salir adelante como comunidad”.
Familiares y amigos se reunieron a principios de la semana en el puente para recordar al recién graduado de secundaria, que iba a estudiar en la Universidad Purdue, y para advertir sobre los peligros de los ríos crecidos.





















