El presidente estadounidense Donald Trump descartó el martes que exista un diálogo en curso con Irán, y publicó un mapa que presenta al estrecho de Ormuz, uno de los focos del conflicto, como un nuevo territorio de Estados Unidos.
Si bien las hostilidades han disminuido tras los bombardeos israeloestadounidenses y las represalias iraníes de las primeras semanas, la situación sigue tensa en Oriente Medio tras casi seis meses de guerra.
Emiratos Árabes Unidos acusó el martes a Irán de haber lanzado dos misiles balísticos, que según dijo cayeron al mar y tenían como objetivo «la navegación marítima».
Teherán, por su parte, negó haber lanzado misiles en el Golfo y rechazó «categóricamente» las acusaciones emiratíes.
Trump aseguró que «no hay diálogo ni conversaciones en curso, ni tampoco están previstas, con la República Islámica de Irán».
«El bloqueo naval sigue aplicándose. El estrecho de Ormuz está abierto y en operaciones. Todas las minas en las aguas han sido retiradas o detonadas», escribió en su red Truth Social.
Esta declaración podía prestarse a confusión, después de que el emisario estadounidense y yerno de Trump, Jared Kushner, calificara el lunes de «muy positivas» las discusiones entre Washington y Teherán.























