El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició el martes una gira por tres países de América Latina en la que visitará a líderes conservadores alineados con Washington, mientras el gobierno del presidente Donald Trump intensifica las operaciones militares para combatir el narcotráfico y busca ampliar su influencia en el Hemisferio Occidental con el objetivo de mejorar la posición energética de Estados Unidos y combatir la migración ilegal.
Rubio viajaba a Colombia para reunirse con el presidente Abelardo de la Espriella apenas una semana después de cerrar un enorme acuerdo petrolero con líderes del vecino Venezuela, tras una operación militar de Estados Unidos en enero que depuso al entonces mandatario Nicolás Maduro. El nuevo líder de Colombia ha adoptado las políticas del presidente Trump en temas que van desde las drogas hasta la inmigración y la energía.
De la Espriella es parte de una nueva generación de conservadores de derecha que han ganado elecciones y han mostrado apoyo al enfoque enérgico de Trump hacia una región que se había inclinado hacia la izquierda en las últimas décadas.
“Tenemos mucho interés común con ellos, tanto en enfrentarse al terrorismo criminal transnacional regional como a compromisos económicos”, dijo Rubio a los periodistas acerca de los tres países, añadiendo que la administración espera consolidar pronto acuerdos comerciales. “Forma parte de una tendencia que están observando en el hemisferio occidental de alineación con Estados Unidos y los intereses estadounidenses”.






















