El Senado de México aprobó el martes una reforma constitucional que obliga a los candidatos presidenciales y a gobernadores a renunciar a la nacionalidad extranjera, como parte de la defensa de la soberanía que la presidenta Claudia Sheinbaum ha convertido en una de sus banderas ante las crecientes presiones de Washington en materia de seguridad.
El partido gobernante Morena y sus fuerzas aliadas impusieron una vez más su mayoría para aprobar, con 86 votos a favor y 42 en contra, la iniciativa de reforma de tres artículos de la Constitución promovida por el Ejecutivo que avaló la semana pasada la Cámara de Diputados.
Se espera que la reforma sea publicada próximamente en el Diario Oficial de la Federación para su entrada en vigencia, pero no afectará la elección de gobernadores del próximo año debido a que comenzará a aplicarse en 2028.
Al defender su iniciativa Sheinbaum afirmó el pasado 26 de septiembre, durante una visita al estado norteño de Sonora, que “las potencias ven a México como una posibilidad por sus recursos naturales” y es por ello que “ningún presidente puede tener dos banderas o dos pueblos, solamente la bandera de México”.
























