Varios autos fueron incendiados y diversas tiendas fueron saqueadas en París el sábado mientras la policía utilizaba gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a manifestantes violentos que se sumaron a las manifestaciones convocadas en toda Francia contra el aumento del costo de la vida y en apoyo a las quejas de estudiantes de secundaria.

La oficina del ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó de “un número creciente de incidentes violentos” en todo el país, incluidos ataques a agentes, saqueos y daños a edificios públicos. La policía realizó al menos 272 detenciones en toda Francia, incluido París.

Manifestantes de todo el país respondieron a llamados en redes sociales para reactivar el movimiento de los “chalecos amarillos”, que surgió en 2018 contra la injusticia social. Los participantes en las protestas expresaron una frustración y enojo generalizados contra el gobierno debido a los pronunciados aumentos en los precios de la gasolina, la energía y los alimentos en los últimos meses.

Reporteros de The Associated Press vieron cómo se elevaba una espesa humareda negra proveniente de autos, bicicletas y otros vehículos, así como contenedores de basura en llamas. Un quiosco también ardía, mientras varias tiendas habían sido saqueadas. Varias personas han resultado heridas en los enfrentamientos.

La policía intentó impedir que otros pequeños grupos de manifestantes convergieran en edificios gubernamentales, indicó la oficina de Nuñez.