El nivel de algunos ríos comenzó a bajar el lunes en el suroeste de Estados Unidos, región castigada por las inundaciones, incluso en un pueblo turístico de Colorado que se vio obligado a modificar sus planes de votación para las elecciones intermedias.
No obstante, otros ríos seguían subiendo, lo que mantiene a los residentes en alerta a medida que la lluvia empieza a alejarse de la zona.
Las intensas lluvias del fin de semana provocaron inundaciones repentinas y evacuaciones obligatorias en una franja del suroeste del país, incluidas partes de Nuevo México, Colorado y Utah en la región de Four Corners, así como en el norte y el centro de Arizona. El servicio meteorológico estimó que podrían caer hasta 10 centímetros (4 pulgadas) de lluvia en toda la región hasta el lunes, impulsadas por una serie de sistemas de tormentas del Pacífico.
Entre los evacuados había algunos residentes a lo largo del creciente río Animas, en el suroeste de Colorado, donde todas las carreteras del condado La Plata permanecían cerradas el lunes debido a inundaciones generalizadas y daños en puentes.
Las autoridades advirtieron sobre anegaciones “potencialmente catastróficas” en Pagosa Springs, en el vecino condado Archuleta, un pueblo de más de 2.000 habitantes ubicado cerca de centros de esquí y conocido por sus aguas termales. Pero las mediciones a última hora de la noche del domingo mostraron que el río San Juan empezó a bajar tras alcanzar 5,1 metros (16,81 pies) y se pronostica que seguirá descendiendo el lunes, informó el Servicio Meteorológico Nacional. El departamento de policía había advertido que la mayor parte del pueblo quedó arrasada por una inundación en 1911 que alcanzó un máximo de aproximadamente 5,4 metros (17,8 pies).
Las inundaciones llevaron a la oficina del secretario de Estado de Colorado a establecer planes alternativos de votación para los residentes de Pagosa Springs.
























