El mundo del rock está de luto. Brad Arnold, voz emblemática y cofundador de la banda 3 Doors Down, falleció este sábado, 7 de febrero, a los 47 años tras una batalla contra el cáncer, según anunció el grupo en sus redes sociales.

La banda confirmó la noticia a través de un emotivo comunicado en Instagram, detallando que el músico partió “en paz, rodeado de sus seres queridos, mientras dormía”, acompañado de su esposa, Jennifer, y su familia.

“Sobre todo, fue un esposo devoto”, rezaba el mensaje, destacando también su “bondad, humor y generosidad”.

El arquitecto de un sonido generacional

Nacido en Escatawpa, Misisipi, en 1978, Arnold fundó 3 Doors Down en 1996 junto a Matt Roberts y Todd Harrell, desempeñándose inicialmente como vocalista y baterista. Su contribución, según el comunicado de la banda, ayudóa “redefinir la música rock convencional”, fusionando el post-grunge con una composición emotiva que conectó profundamente con el público.

Su legado está indisolublemente ligado a “Kryptonite”, el himno que catapultó a la banda a la fama mundial. Curiosamente, Arnold compuso este éxito en una sola clase de álgebra durante su último año de instituto.

“La gente simplemente no puede creer que compusiéramos esa canción en… probablemente 30 minutos”, declaró a la revista Songwriting en 2022. La canción, grabada primero en un demo en 1997, se convirtió en un fenómeno local que llevó al grupo a firmar con un gran sello.

Con “Kryptonite” como tema de apertura, su álbum debut ‘The Better Life’ (2000) fue un éxito masivo, llevando al single al top 3 del Billboard Hot 100.

Este fue el inicio de una carrera fructífera que incluyó álbumes multiplatino como “Away From the Sun” (2002) —que generó la nominada al Grammy “When I’m Gone”— y los posteriores “Seventeen Days” (2005) y “3 Doors Down” (2008), ambos número 1 en el Billboard 200.

Cambios en la banda

A lo largo de los años, la alineación de la banda cambió, dejando a Arnold como el único miembro fundador en activo desde 2011. A pesar de los cambios, el grupo continuó de gira y grabando, publicando su último álbum de estudio, “Us and the Night”, en 2016.

Más allá de la música, Arnold será recordado por su fuerte fe y su labor filantrópica. Junto a su banda, fundó en 2003 la Fundación Better Life, organizando conciertos benéficos anuales, cuyos fondos en 2006 se destinaron a los supervivientes del huracán Katrina.

En mayo de este año, el cantante hizo público su diagnóstico de carcinoma renal en estadio 4. Aunque la enfermedad forzó la cancelación de una gira planificada para 2025, Arnold se mostró sereno y valiente. “Servimos a un Dios poderoso. Y él puede con todo. Así que no tengo miedo”, afirmó en un video en Instagram.

Brad Arnold deja un legado musical imborrable, con himnos que definieron una época, y el recuerdo de un artista humilde cuyo mayor amor, además de la música, fue su familia. Le sobrevive su esposa, Jennifer. Su voz se apagó, pero su música, como rezaba el comunicado de su banda, “perdurará mucho después de los escenarios en los que actuó”.