La policía británica arrestó a cinco hombres sospechosos de delitos relacionados con el terrorismo tras interceptarlos cerca de una base de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido (RAF, por sus siglas en inglés), donde presuntamente portaban explosivos. La instalación también es utilizada por el ejército de Estados Unidos en sus operaciones contra Irán.

Las detenciones se produjeron cerca de la base aérea de Fairford, a unos 120 kilómetros al noroeste de Londres. Tras ellas, equipos de artificieros fueron desplegados en el cercano pueblo de Whelford, donde al menos 85 familias tuvieron que ser evacuadas.

Imágenes tomadas desde un helicóptero mostraban a expertos antiexplosivos y a un robot en los alrededores de la localidad inglesa.

Las autoridades no han informado la identidad ni la nacionalidad de los cinco detenidos.

El subjefe de la Policía de Gloucestershire, comisario Richard Ocone, solamente confirmó que los sujetos permanecen bajo custodia.

Consultado sobre si el suceso se podía considerar un ataque terrorista, el oficial se limitó a decir que «se sigue trabajando para determinar todas las circunstancias del incidente».

Sin embargo, minutos después la policía antiterrorista afirmó que los detenidos son «sospechosos de preparar un acto terrorista».

Por su parte, desde el gobierno británico aseguraron que la situación se encuentra «bajo control».