Canadá anunció el miércoles que enviará 8 millones de dólares canadienses (6,7 millones de dólares estadounidenses) en ayuda alimentaria a Cuba, mientras la isla enfrenta una crisis de combustible cada vez más grave, ya que los envíos de petróleo se han ralentizado tras las amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos.

La ministra canadiense de Asuntos Exteriores, Anita Anand, señaló que no habló sobre las intenciones de ayuda de Canadá con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ni con otros funcionarios estadounidenses.

“Esta es la política exterior canadiense”, afirmó. “Nos centramos en la situación humanitaria”.

Los fondos se canalizarán a través de agencias de las Naciones Unidas, en lugar de hacerlo por medio del gobierno cubano.

Global Affairs Canada, una oficina gubernamental, ha advertido a los viajeros durante más de un año sobre “escasez de artículos de primera necesidad, incluidos alimentos, medicamentos y combustible”, en la mayor parte de Cuba.