Simpatizantes chavistas se movilizaron este sábado en distintas zonas de Caracas y en varias regiones de Venezuela para exigir a Estados Unidos la liberación y el regreso del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, capturados hace una semana por fuerzas del país norteamericano en medio de una serie de ataques.
Cientos de chavistas marcharon en sectores cercanos al Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Venezuela -donde hubo ataques-, en el sur de la capital, donde autoridades locales hicieron un llamado a seguir en la calle y a respaldar a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, juramentada el pasado lunes por el Parlamento tras una orden del Tribunal Supremo.
En la actividad se encontraba la alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, la almirante Carmen Meléndez, quien pidió actuar “estratégicamente” con el fin de “preservar la vida” de Maduro y de Flores para que regresen a la “patria en el menor tiempo posible”.
Meléndez insistió en el llamado a “preservar, desde aquí, la vida” de la pareja presidencial, para lo que, aseguró, la mandataria encargada “habla de la diplomacia de paz” y del diálogo.
El viernes, Venezuela anunció el inicio de un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con EE.UU., orientado al “restablecimiento de las misiones diplomáticas”, y confirmó la llegada de una delegación de funcionarios del Departamento de Estado estadounidense al país, al tiempo que informó de que Caracas enviará una delegación a Washington.
Por su parte, el jefe de Gobierno de Caracas, Nahum Fernández, explicó que esta movilización tuvo como objetivo enviar un mensaje a la Administración de Donald Trump de que el “único que puede gobernar” Venezuela “es el pueblo organizado de (Hugo) Chávez, de (Simón) Bolívar y de Maduro”.
“Somos un solo equipo, el equipo del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama”, expresó.
Fernández, además, indicó que los ataques de hace una semana “quedarán para la memoria y para la historia como la agresión más grave que ha recibido” el país.
Según el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), también hubo movilizaciones en regiones como Monagas y la insular Nueva Esparta, así como en Sucre, cuya gobernadora, la oficialista Jhoanna Carrillo, aseveró que “no permitirán que ningún extranjero gobierne la nación”, según una nota de la formación.
























