Familiares de 19 colombianos presos en Venezuela volvieron este martes a la frontera entre los dos países para reclamar la liberación de sus parientes, aprovechando la visibilidad internacional de la zona tras la intervención de Estados Unidos en ese país que llevó a la captura de Nicolás Maduro.

Con fotos de los detenidos, el grupo se congregó en el puente internacional Simón Bolívar, que conecta el departamento colombiano de Norte de Santander con el estado venezolano del Táchira, para exigir la libertad de los presos que, según dijeron, están detenidos “injustamente”.

Los manifestantes se apostaron en una de las orillas del puente fronterizo donde el movimiento de personas y mercancías sigue con total normalidad bajo un refuerzo de la vigilancia militar y policial colombiana desde el sábado, día en que Estados Unidos atacó varios lugares de Caracas y tres estados cercanos.

Uno de los casos más alarmantes denunciados por los familiares es el de Brandon Josué Castaño, quien a sus 28 años lleva seis años y siete meses en prisión.

El joven, que vivía en Cúcuta, principal paso fronterizo de Colombia con Venezuela, fue detenido mientras visitaba a su abuela en el país vecino, acusado de ser espía.

Su madre, Sandra Castaño, relató que aunque el joven ya cumplió una condena de seis años de cárcel, las autoridades venezolanas aún no emiten la orden de liberación.

“Hoy, 6 de enero, mi hijo está cumpliendo años y la tristeza crece. No entiendo por qué no lo han querido liberar si ya pagó su deuda”, afirmó la madre, quien además denunció que Castaño está enfermo de tuberculosis y su estado de salud es crítico.

Otro caso que llamó la atención por lo esperanzador es el del joven Guzmán Humberto Ramírez Angarita. Su madre, Miriam Angarita, pasó diez años creyendo que su hijo estaba muerto tras su detención el 11 de octubre de 2015, cuando trabajaba como mototaxista en la frontera.