La construcción de un amplio parque eólico marino en Massachusetts ha concluido, el primer proyecto que alcanza esta etapa en el tiempo que lleva Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos.

La estructura de Vineyard Wind en alta mar se concretó el viernes por la noche con la instalación de las últimas palas, informó el sábado Craig Gilvarg, portavoz del proyecto.

Trump, que a menudo habla de su odio a la energía eólica, ha dicho que su objetivo es no permitir que se construya ningún “molino de viento”. Vineyard Wind era uno de los cinco grandes proyectos eólicos marinos de la costa este de Estados Unidos cuya construcción detuvo el gobierno de Trump días antes de la Navidad, al citar preocupaciones por la seguridad nacional. Los promotores y algunos estados interpusieron demandas, y jueces federales permitieron que los cinco reanudaran su construcción, al concluir en esencia que el gobierno no demostró que el riesgo para la seguridad nacional fuese tan inminente que se requiriera detener la construcción.

Otro de los cinco, Revolution Wind, comenzó a enviar energía por primera vez a la red eléctrica de Nueva Inglaterra el viernes, e incrementará su capacidad en las próximas semanas hasta alcanzar su nivel pleno de operación.

El primer parque eólico marino de Estados Unidos se inauguró en 2016 frente a la isla Block, en Rhode Island, al final del mandato del presidente Barack Obama. Sin embargo, como sólo cuenta con cinco turbinas, no es un parque eólico a escala comercial. El primer parque eólico marino del país a escala comercial se inauguró oficialmente en marzo de 2024, cuando Biden estaba en el cargo. El desarrollador danés de energía eólica Orsted y la empresa eléctrica Eversource construyeron ese parque eólico de 12 turbinas, llamado South Fork Wind, a 56 kilómetros (35 millas) al este de Montauk Point, Nueva York.