En una ofensiva de dos semanas de la Oficina del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Houston, Texas, dio como resultado que más de 170 inmigrantes fueran arrestados y deportados a México.
Según ICE, en las últimas semanas de marzo detuvieron a 174 mexicanos con récord criminal, pese a no dar detalles que comprueben tal cosa. Entre los detenidos se encuentra un inmigrante que había sido expulsado de Estados Unidos 39 veces.
Las autoridades migratorias insistieron que los cargos penales contra los inmigrantes, en conjunto, suman 610, de esta cifra 146 acusaciones fueron por conducir en estado de ebriedad.
Además, ICE Houston dijo que entre los arrestados se encuentran dos condenados por cargos relacionados con homicidio y Julián Estrada-García, un extranjero de México que había ingresado ilegalmente a Estados Unidos 39 veces.
“A este se suma, el caso de otro inmigrante, de 48 años, que ha sido deportado a México 13 veces, y ha enfrentado 25 cargos penales, incluyendo siete por delitos de narcóticos”, cita el comunicado.
Entre el grupo de los deportados también se encuentra un mexicano, de 50 años, según ICE, es miembro documentado de la pandilla Florencia 13, pese a no publicar prueba de ello, que ha sido expulsado ocho veces.
Dos deportados más, uno de 60 años y otro de 46, habían sido deportados siete veces cada uno.
El grupo fue responsable de 610 condenas penales, cuatro de ellas por violación o agresión sexual y cinco por delitos sexuales contra menores.
Otros delitos graves incluyeron 146 condenas por conducir en estado de ebriedad, 72 condenas por agresión agravada o asalto, mientras que otros delitos incluyeron ocho atropellos y fugas, condenas por tráfico de personas y tráfico de drogas.
Bret Bradford, director de la Oficina de Operaciones de Detención y Deportación de ICE en Houston, dijo en un comunicado que la expulsión de los inmigrantes mexicanos es “una pequeña muestra” del trabajo de las autoridades migratorias para mejorar la seguridad pública en el sureste de Texas y cumplir con la promesa del presidente Donald Trump de expulsar a los criminales.