Las Fuerzas Armadas de Ecuador, en colaboración con Estados Unidos, bombardearon y destruyeron un campamento de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, uno de los grupos criminales disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El Gobierno de Ecuador detalló este viernes en un comunicado los alcances de la operación militar conjunta desarrollada el martes en suelo ecuatoriano entre las fuerzas armadas de Ecuador y de Estados Unidos, según anunciaron tanto el Ejecutivo ecuatoriano como el Comando Sur de los EE.UU..
La operación tuvo lugar en la amazónica provincia ecuatoriana de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, donde los militares ecuatorianos atacaron con información de inteligencia y apoyo estadounidense un campamento de descanso de los Comandos de la Frontera que, de acuerdo a la información oficial, pertenecía al cabecilla apodado ‘Mono Tole’ y tenía capacidad para «entrenar hasta cincuenta narcotraficantes».
«Y este es solo el inicio. Los vamos a encontrar… hasta por debajo de las piedras», declaró el ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, sobre el operativo desarrollado en el cantón (municipio) de Cacales.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador utilizaron aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales y drones para «ubicar con precisión» esta infraestructura criminal y proceder a su destrucción.
























