El gobierno de Estados Unidos anunció este viernes una paralización inmediata de las decisiones de asilo, en medio de una nueva ola de restricciones migratorias ordenadas por el presidente Donald Trump tras el tiroteo que dejó una agente de la Guardia Nacional muerta y otro en estado crítico en Washington D.C.
El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, Joseph B. Edlow, informó en X que el organismo suspendió sus resoluciones hasta que se garantice un proceso de verificación “al máximo nivel posible”.
“La seguridad del pueblo estadounidense siempre está primero”, afirmó.
La decisión afecta a casi 1.5 millones de solicitantes con trámites pendientes hasta diciembre de 2024, según datos recopilados por el American Immigration Council.
El anuncio de USCIS llega un día después de que Trump declarara que frenará de “forma permanente” la migración “de todos los países del tercer mundo”, a raíz del ataque perpetrado por un ciudadano afgano identificado como Rahmanullah Lakanwal, quien ingresó al país en 2021 bajo el programa Operation Allies Welcome.
El miércoles, la agencia ya había pausado las solicitudes de inmigración de ciudadanos afganos y activado una revisión “rigurosa” de las green cards otorgadas a migrantes provenientes de 19 países considerados “de preocupación”, entre ellos Cuba, Haití, Venezuela y Afganistán.
EE.UU. pausa la emisión de visas para ciudadanos afganos
El Departamento de Estado confirmó este viernes que frenó la emisión de visas para personas que viajen con pasaporte afgano, una medida adicional dentro de la ofensiva migratoria activada tras el tiroteo en la capital estadounidense.
“Estados Unidos no tiene prioridad mayor que proteger a nuestra nación y a nuestra gente”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, al anunciar la suspensión.
La decisión profundiza las restricciones ya impuestas el miércoles, cuando USCIS frenó las solicitudes migratorias de afganos minutos después del mensaje a la nación de Trump, quien responsabilizó al expresidente Joe Biden por permitir el ingreso de Lakanwal durante la retirada militar de 2021.
Además de revisar green cards de ciudadanos afganos, la administración Trump también mantiene en vigor desde junio una prohibición de viajes desde un grupo de países catalogados como riesgosos para la seguridad, que incluye Afganistán, Irán, Somalia, Sudán, Yemen, Haití y Venezuela, entre otros.
Recortarán beneficios fiscales a indocumentados y reforzará controles a las remesas
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también anunció nuevas medidas financieras dirigidas a inmigrantes indocumentados, en cumplimiento de la orden presidencial de frenar el flujo migratorio desde países del “tercer mundo”.
Bessent informó que la administración limitará el acceso de migrantes sin estatus legal —y otros extranjeros no elegibles— a créditos fiscales reembolsables, como el crédito por ingreso del trabajo o el crédito adicional por hijos.
Según Trump, un titular de green card que gana $30,000 dólares al año reciben “aproximadamente” $50,000 dólares en beneficios para su familia.
Paralelamente, la Red de Control de Delitos Financieros emitió una alerta a negocios de envío de dinero para reforzar la vigilancia sobre remesas y otras transferencias transfronterizas, que superaron los $72,000 millones de dólares en 2024.
FinCEN citó riesgos de lavado de dinero, narcotráfico y financiamiento ilícito, y recordó a estas entidades su obligación de reportar actividades sospechosas superiores a $2,000 dólares.
“Si estás aquí ilegalmente, no hay lugar para ti en nuestro sistema financiero”, afirmó Bessent, quien sostuvo que la explotación del sistema por parte de inmigrantes irregulares “terminará”.
























