Un pequeño número de evacuados médicos procedentes de Gaza ingresó el lunes a Egipto, después de que se reabrió el cruce fronterizo de Rafah, lo que representa un paso clave, aunque mayormente simbólico, en el alto el fuego entre Israel y Hamás. Pocas personas podrán viajar en cualquiera de las dos direcciones y no se permitirá el paso de mercancías.

Según funcionarios de salud de Gaza, alrededor de 20.000 niños y adultos palestinos que necesitan atención médica esperan salir del territorio por dicho cruce. Otros miles de palestinos fuera del territorio tienen esperanzas de entrar para regresar a casa.

El cruce había permanecido cerrado desde que las fuerzas israelíes asumieron el control en mayo de 2024. Se espera que el número de viajeros aumente con el tiempo si el sistema tiene éxito. Israel ha dicho que tanto ellos como Egipto evaluarán a las personas que entran y salen por el cruce.

Ambulancias esperaron durante horas en la frontera antes de transportar a los pacientes a Egipto, según imágenes transmitidas en el canal de televisión satelital estatal egipcio, Al-Qahera News. La oficina del gobernador del Norte del Sinaí confirmó la llegada del primer paciente palestino.