El aeropuerto internacional de Riad ha permanecido cerrado el domingo, un día después de un ataque en el que murieron 12 personas. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha señalado que Washington podría sumarse a los bombardeos saudíes contra los rebeldes hutíes de Yemen.
Preguntado este sábado si Washington participaría, Trump dijo a los periodistas: «Puede que lo hagamos. Vamos a analizarlo». No anunció ninguna decisión de sumarse a los ataques.
Más tarde afirmó que Arabia Saudí podía defenderse de los hutíes y calificó el ataque contra el aeropuerto de «terrible».
En otro incidente, la coalición informó de que este sábado un proyectil cayó cerca del aeropuerto internacional Rey Fahd, en Dammam.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el ataque de «escalada peligrosa» este domingo y expresó su solidaridad con Arabia Saudí.
«Estos ataques de los apoderados de Irán están empujando a la región a una espiral de violencia», advirtió, alertando del riesgo para el transporte internacional y las infraestructuras energéticas.






















