La última cúpula de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia reconoció ante el Tribunal de Paz su reponsabilidad por el reclutamiento forzado de 18.600 menores de edad, aceptando también la ocurrencia de hechos de violencia sexual contra las víctimas, informó el lunes el tribunal.
“El reclutamiento de niños, niñas y adolescentes nunca debió ocurrir: el dolor, los homicidios, las interrupciones de los embarazos, los hechos de violencia de género y reproductiva generaron grandes daños físicos y psicológicos que aún persisten”, reconoció Rodrigo Londoño, el último comandante de las FARC conocido como “Timochenko” en un video divulgado por el tribunal el lunes.
La antigua guerrilla había reconocido en 2025 su responsabilidad, pero con reparos, cuestionando la metodología utilizada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), tribunal que investiga y juzga los crímenes del conflicto tras la firma de la paz con las FARC hace una década.
En esta ocasión, los exjefes aclararon que se trata de un reconocimiento de responsabilidad “pleno” que deja sin efecto las afirmaciones del año pasado.
“Víctoria”, celebró Rosa Blanca, una organización civil que agrupa a mujeres víctimas de reclutamiento infantil y abusos sexuales cometidos por la extinta guerrilla.
“Después de 7 años de lucha en la JEP, hoy le toca a Timochenko tragarse sus palabras y reconocer que nuestras denuncias son ciertas, que cometieron graves delitos contra niños y niñas campesinos, indígenas y negros”, indicó Rosa Blanca en la red social X.
La JEP imputó a los exjefes en el 2024 por el reclutamiento forzoso de niños y otros crímenes cometidos en su contra como homicidios, tortura y violencia sexual. Para el tribunal, las extintas FARC reclutaron 18.677 niños entre 1971 y 2016 en todo el país.
Ante el tribunal acuden 2.000 víctimas que fueron reclutadas por la guerrilla siendo niños y niñas y ahora son adultas. El tribunal recordó en un comunicado que las víctimas “siguen haciendo duelo a sus infancias” y afrontando “profundos daños emocionales, psicológicos y físicos”.
Además, buscan a 485 niños y niñas reclutados por las antiguas FARC que están desaparecidas y cuyas familias aún las buscan.
Los exjefes fueron imputados como responsables por sus “acciones y omisiones” en el reclutamiento forzado durante su vida como guerrilleros y especialmente cuando ostentaron los máximos cargos de mando dentro de las FARC, participando en las conferencias guerrilleras en las que se solían definir las estrategias y políticas de los insurgentes.
El tribunal indicó que continuarán con los procesos investigativos en el caso de reclutamiento de menores por parte de la antigua guerrilla. De concluir que aportaron suficiente verdad, podrá imponer sanciones que no implican cárcel, sino la participación en proyectos que buscan reparar el daño causado a las víctimas.
La antigua cúpula de las FARC recibió el año pasado la primera sentencia sin cárcel en su contra por más de 21.000 secuestros.
























