Investigadores estatales comenzaron a registrar el lunes un rancho en Nuevo México donde el financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein solía recibir a invitados, en medio de acusaciones de que la propiedad pudo haberse utilizado para abuso sexual y trata sexual de mujeres jóvenes.
La fiscalía general estatal anunció que el registro se realizaba con la cooperación de los actuales propietarios del rancho.
El fiscal general del estado, Raúl Torrez, reabrió el mes pasado una investigación sobre el rancho. El caso inicial de Nuevo México se cerró en 2019 a petición de fiscales federales en Nueva York, y los fiscales estatales sostienen ahora que “las revelaciones descritas en los archivos del FBI, que anteriormente estaban bajo sello, ameritan un examen más a fondo”.
Epstein compró el extenso rancho Zorro en Stanley, Nuevo México, a unos 48 kilómetros (30 millas) al sur de Santa Fe, en 1993, al exgobernador demócrata Bruce King, y construyó una mansión en la cima de una colina con una pista de aterrizaje privada.
La propiedad fue vendida por la sucesión de Epstein en 2023 a la familia de Don Huffines, un candidato a contralor estatal en Texas que ganó la primaria republicana la semana pasada.
























