El Legislativo de Florida aprobó un proyecto de ley electoral que exigirá a los votantes presentar una prueba de ciudadanía estadounidense como el pasaporte para participar en los comicios, en línea con una ley que el presidente Donald Trump está intentando imponer a nivel nacional.
La Cámara de Representantes de Florida, controlada por el Partido Republicano, aprobó anoche la medida con 77 votos a favor y 28 en contra, un día después de que el Senado otorgara su visto bueno.
La iniciativa exige para votar una identificación con foto válida como el pasaporte, certificado de nacimiento, certificado de naturalización, licencia de conducir con el requisito de REAL ID o una identificación militar, y no permite identificaciones estudiantiles, de asistencia pública o de asociaciones.
Esta nueva iniciativa, que será oficial una vez la firme el gobernador estatal, el republicano Ron DeSantis, entrará en vigor en enero de 2027.
La medida, que no afectará las elecciones de medio mandato de este año, en las que también se elige al reemplazo de DeSantis, garantizará la integridad de las elecciones, según los republicanos.
Sin embargo, ya es ilegal que las personas que no sean ciudadanas estadounidenses voten en este estado y son pocos los casos de este tipo de fraude.
La bancada demócrata criticó el proyecto asegurando que miles de personas perderán el derecho a votar.
Según la senadora republicana Erin Grall, 20,6 millones de personas en Florida poseen una licencia de conducir que cumple con los requisitos de REAL ID, con la que se permitirá votar, mientras que 872.408 no la tienen.
Además, la presidenta de la Liga de Mujeres Votantes de Florida, Jessica Lowe-Minor, indicó que la mitad de los adultos estadounidenses no poseen pasaporte, mientras que «más del 9 % de los ciudadanos estadounidenses en edad de votar no tienen a mano su prueba de ciudadanía», lo que puede suponer obstáculos.
Esta medida impone el requisito de que los votantes presenten una identificación, a pesar de que 32 los 50 estados tienen establecido este requerimiento y los otros tienen otros métodos para comprobar la identidad de los votantes.
La ley, que también exigiría a los estados a exigir pruebas de ciudadanía para registrarse, se ha convertido en una batalla política del mandatario, que en su afán por aprobarla, ha llegado a referirse a la posibilidad de emitir una orden ejecutiva para evitar el posible rechazo del Senado.
























