Las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)superan ya las 1.000 al día en Estados Unidos durante los primeros meses de 2026, casi el doble que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, los estados donde se han dado estos arrestos no coinciden con la estrategia de línea dura impulsada por el presidente Donald Trump.

Un análisis publicado por The New York Times revela que, aunque la administración desplegó operativos de alto perfil en ciudades gobernadas por demócratas, el mayor número de detenciones se está registrando en estados del sur como Texas y Florida.

Sur del país concentra la mayoría de detenciones

Los datos muestran contrastes claros. Mientras en Minneapolis se reportaron alrededor de 5.000 arrestos entre diciembre y marzo, en la región de Miami se registraron casi 10.000 en el mismo periodo.

Las cifras sugieren que, más allá del discurso político, la actividad operativa del ICE se concentra donde históricamente ha tenido mayor presencia y capacidad logística.

Además, cerca de la mitad de las detenciones corresponden a personas que ya estaban bajo custodia policial, lo que contradice la narrativa de que la mayoría de los arrestados son individuos peligrosos que permanecían libres.

Meta ambiciosa y resultados mixtos

El endurecimiento de la política migratoria forma parte de una estrategia más amplia impulsada por asesores como Stephen Miller, quien planteó como objetivo alcanzar al menos 3.000 arrestos diarios.

No obstante, esa meta aún está lejos. Las cifras actuales —alrededor de 1.200 detenciones al día— reflejan un aumento significativo, pero insuficiente frente a las expectativas iniciales.

A esto se suma que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reportó hasta 675.000 deportaciones en 2025, mientras cerca de 70.000 personas permanecen detenidas diariamente en centros migratorios.