Miles de contribuyentes quedaron expuestos luego de que el Servicio de Impuestos Internos (IRS) entregara por error información fiscal confidencial a autoridades migratorias, una acción que contradice las estrictas leyes federales de privacidad, según reveló el diario The Washington Post.

De acuerdo con fuentes citadas por el diario, la agencia tributaria entregó datos privados al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como parte de una solicitud destinada a ubicar a inmigrantes indocumentados con órdenes de deportación y bajo investigación criminal federal.

IRS confirma entrega de datos a DHS

En una presentación judicial reciente, el propio IRS reconoció la divulgación indebida en el marco de una demanda que cuestiona el acuerdo de cooperación entre ambas agencias. Según documentos del tribunal, el DHS pidió direcciones de aproximadamente 1.2 millones de personas, mientras que el IRS terminó compartiendo información correspondiente a cerca de 47,000 contribuyentes.

Dottie Romo, directora de riesgos y control del IRS, admitió en una declaración jurada que se proporcionaron datos confidenciales aun cuando el DHS no entregó elementos suficientes para identificar correctamente a los individuos solicitados.

Marco legal y demandas en curso

La legislación federal en Estados Unidos impone límites estrictos sobre el uso y la divulgación de información fiscal, incluso dentro del propio gobierno. Estas protecciones han sido fundamentales para que millones de inmigrantes indocumentados cumplan con sus obligaciones tributarias bajo la promesa de que sus datos no serían utilizados con fines migratorios.

El acuerdo entre el IRS y el DHS, alcanzado en abril del año pasado, formaba parte de una estrategia más amplia para acelerar deportaciones masivas impulsadas durante la administración del presidente Donald Trump. No obstante, organizaciones defensoras de derechos civiles llevaron el caso ante los tribunales, lo que obligó a la agencia tributaria a suspender su colaboración.

Medidas correctivas tras el error

Según consta en los expedientes judiciales, el IRS notificó al DHS el pasado 23 de enero sobre la divulgación indebida y comenzó gestiones para evitar una mayor difusión de la información, así como para asegurar la eliminación adecuada de los datos transferidos.

El episodio reabre el debate sobre la protección de la información fiscal, la confianza de los contribuyentes, incluidos inmigrantes sin estatus legal, y los límites de la cooperación entre agencias federales en materia de inmigración y seguridad nacional.