El Congreso peruano destituyó el martes al presidente interino José Jerí, con cuatro meses en el cargo, luego que la fiscalía le abrió una investigación por presunta corrupción al mantener citas no oficiales con un par de empresarios chinos, lo que detonó otro capítulo de inestabilidad en la nación andina a menos de dos meses de las elecciones generales.

Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, Jerí fue removido del cargo al que había llegado el 10 de octubre luego de que su antecesora, Dina Boluarte (2022-2025), fue destituida en medio de una crisis impulsada por el alza de la criminalidad que sigue sin resolverse.

El partido fujimorista Fuerza Popular, liderado por la candidata presidencial Keiko Fujimori, fue el único grupo que votó en conjunto por la permanencia de Jerí. Otras agrupaciones que lo habían protegido como Alianza para el Progreso, Renovación Popular y Podemos Perú lo abandonaron por completo.

¿Por qué lo han destituido?

Debido al escándalo que surgió en enero cuando la prensa comenzó a publicar fotos de sus reuniones no registradas —y obligatorias por ley— con los empresarios chinos Yang Zhihua y Ji Xiaodong. El primero es contratista estatal y el otro investigado por su presunta participación en un grupo involucrado en el tráfico ilegal de madera desde 2020. En una de esas citas Jerí vestía una capucha y llevaba un bolso.

El empresario Yang había ganado en 2023 una licitación para construir una hidroeléctrica en los Andes y en diciembre solicitó una prórroga de tres años para iniciar la construcción y así evitar perder la licitación y una garantía en manos del Estado por 244.000 dólares.

¿Cuáles son las acusaciones en su contra?

La fiscalía lo investiga por los presuntos delitos de patrocinio ilegal de intereses particulares y tráfico de influencias en agravio del Estado. También es indagado por otro caso de tráfico de influencias agravado luego que nueve mujeres que se reunieron con él en el palacio presidencial fueron contratadas en la administración pública.

Antes de asumir la presidencia, Jerí afrontó cuestionamientos que incluían el incremento de su patrimonio personal en más de 1.000% en 2024 luego de tres años como parlamentario. También se le archivó una denuncia por presunta violación sexual a una mujer que lo denunció ese mismo año.

Jerí no logró convencer a sus críticos pese a que aseguró que se reunió con los empresarios porque quería coordinar el Día de la Confraternidad Peruano-China, el 1 de febrero, un festejo al que no llegó a asistir. El destituido mandatario indicó que también se reunió con Yang para comer comida china y comprar caramelos chinos en una de las tiendas del empresario.