La actriz Maribel Guardia rompió el silencio sobre la batalla legal y mediática que protagoniza su exnuera Imelda Tuñón y el cantante José Manuel Figueroa luego de que la joven lo señalara de agredir al fallecido Julián Figueroa.
En una reciente ola de confesiones, la costarricense se dijo sorprendida y lastimada por las “horrorosas” afirmaciones que se compartieron durante las últimas semanas, afirmando que no solo dañan la memoria de su hijo, sino que también causan estragos emocionales en ella y el resto de sus familiares.
“Sí fue sorpresiva y lamentable. Yo nunca en mi vida me enteré de nada de eso; por supuesto que si me hubiera enterado, hubiera hecho algo”, dijo haciendo referencia a las acusaciones en las que se señaló al hermano mayor de su hijo como uno de sus violentadores.
En este sentido, Maribel Guardia reafirmó su postura de mantenerse al margen de la situación, pues prefiere dar vuelta a la página para no seguir alimentando la narrativa de enemistad con Imelda Tuñón.
“Ya no voy a hablar de eso, no me enreden en cosas feas, es muy doloroso que hayamos terminado así. Yo sé que a Julián ya esto le vale, porque ya está en la luz, está en paz, está feliz y yo creo que lo que él quiere es que estemos en armonía”, añadió durante su encuentro con la prensa.
Pese a las diferencias que han presentado en el pasado tras la batalla por la custodia de su nieto, la famosa reiteró su deseo de que ninguna de las partes resulte perjudicada.
“Ojalá que no sea así porque yo quiero que Imelda esté bien, esté sana, fuerte y que esté libre para poder cuidar al niño, pero claro, eso lo tienen que hablar ustedes con José Manuel“, compartió.
Al ser cuestionada sobre la reacción de José Manuel Figueroa ante las acusaciones de Imelda Tuñón, Maribel Guardia destacó: “Por supuesto que está indignado, obviamente, quién no lo estaría, es un tema espantoso. Él tiene que defenderse, por supuesto, es un tema muy escabroso, una acusación muy fea, pero ojalá que no repercuta en algo penal para ella, no lo deseo para nada“.
La batalla mediática entre el hijo de Joan Sebastian y la viuda de Julián Figueroa escaló a niveles legales a principios del pasado mes de febrero, cuando el cantante de regional mexicano expuso su molestia ante las acusaciones que pusieron en duda su integridad.
“Hoy tengo la necesidad de expresar mi profunda indignación ante las acusaciones falsas que han sido realizadas en mi contra (…) Es crucial mencionarles que los derechos y la dignidad de una persona fallecida no terminan con su partida”, escribió en un comunicado difundido en sus redes sociales.
























