Los créditos fiscales mejorados que han ayudado a reducir el costo del seguro de salud para la gran mayoría de las personas inscritas en la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio expiraron la noche del 31 de diciembre, provocando que millones de estadounidenses tengan que pagar mayores costos de salud al inicio del nuevo año.
Los demócratas forzaron un cierre del gobierno de 43 días por este tema. Los republicanos moderados pidieron una solución para salvar sus aspiraciones políticas de 2026. El presidente Donald Trump sugirió una salida, solo para retractarse debido a la reacción negativa de los conservadores.
Al final, los esfuerzos no fueron suficientes para salvar los subsidios antes de su fecha de expiración. Una votación en la Cámara de Representantes prevista en enero podría ofrecer otra oportunidad, pero el éxito no está garantizado.
El cambio afecta a un conjunto muy diverso de estadounidenses que no obtienen su seguro de salud de un empleador y no califican para Medicaid o Medicare y del que forman parte muchos trabajadores autónomos, propietarios de pequeñas empresas, agricultores y ganaderos.
Esto ocurre al inicio de un año electoral de alto riesgo donde la asequibilidad, incluido el costo de la atención médica, encabeza la lista de preocupaciones de los votantes.
“Realmente me molesta que la clase media haya pasado de estar presionada a estar completamente asfixiada, y continúan acumulando y dejándolo en nuestras manos”, afirmó Katelin Provost, madre soltera de 37 años. “Estoy increíblemente decepcionada de que no haya habido más acción”.























