El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró una emergencia y pidió a su Guardia Nacional prepararse tras la muerte este miércoles de una mujer abatida por disparos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Walz dijo que el estado “no necesita más ayuda del gobierno federal” después de que funcionarios federales después del fatal suceso de esta mañana en el sur de Minneapolis.
“Donald Trump y Kristi Noem: ya han hecho suficiente”, dijo Walz en una conferencia de prensa horas después del tiroteo.
El incidente ocurrió en la intersección de la calle 34 Este y la avenida Portland, lo que provocó un tenso enfrentamiento entre las fuerzas del orden federales y locales y los manifestantes. Las autoridades de Minneapolis informaron que la víctima es una mujer de 37 años. La senadora estadounidense Tina Smith la describió como “ciudadana estadounidense” en una publicación en redes sociales.
De tal manera, el Centro de Operaciones de Emergencia del Estado se activó en respuesta al incidente y Walz emitió una orden de advertencia para preparar a la Guardia Nacional.
“Les recuerdo que una orden de advertencia es un aviso para la gente, y estas tropas de la Guardia Nacional son nuestras tropas de la Guardia Nacional”, dijo Walz.
Walz anunció las medidas para “estar listos” para afrontar “la agitación civil” al recordar el verano de 2020, cuando en plena pandemia hubo protestas masivas contra la brutalidad policiaca tras la muerte a manos de la policía del afroamericano George Floyd en Mineápolis, misma ciudad en la que ICE mató ahora a la mujer, identificada como una estadounidense blanca de 37 años.
“Hemos activado el Centro de Operaciones de Emergencia Estatal, el liderazgo de la patrulla estatal de la Guardia Nacional está conectada con el Departamento de Policía de Minneapolis”, expresó el funcionario, del Partido Demócrata.
El mandatario estatal notificó de estas acciones ante el incremento de manifestaciones tras la muerte de la mujer, a quien el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó momentos antes de ser una “agitadora profesional” por “agresivamente atropellar a un oficial de ICE” que disparó “en defensa propia”.
Pero el gobernador calificó el hecho de “innecesario” y “prevenible”, al señalar que el estado afronta una “situación caótica causada por el mayor despliegue en la historia estadounidense de agentes federales sin comunicación con los locales”.
“Quiero ser muy cuidadoso aquí porque Donald Trump hará todo esto acerca de mí. Él hará que esto sea sobre política. Esto es sobre seguridad pública y normalidad”, indicó.
























