Una activista de un colectivo de búsqueda de desaparecidos en Jalisco, el estado del noroccidente de México donde recientemente se encontró un rancho del crimen organizado con numerosos restos de huesos y objetos personales, murió a consecuencia de la agresión sufrida en su propia casa cuando se resistió a un intento de secuestro, informó el miércoles su organización, el grupo Luz de Esperanza.

Los colectivos que buscan desparecidos han sido objeto de numerosos atentados y amenazas por todo México desde hace años. Al menos otros seis buscadores han sido asesinados desde 2021, en un país donde las cifras oficiales de desaparecidos no dejan de crecer. El miércoles ya superaban las 126.000 personas.

Teresa González Murillo se dedicó sus últimos meses de vida a encontrar a Jaime, su hermano, desparecido en septiembre de 2024. El mes pasado, después del hallazgo de rancho de Teuchitlán, alzó su voz para que todos los familiares de desaparecidos siguieran en la lucha.

El impacto que causó el descubrimiento de ese lugar, hizo que individuos armados que decían ser miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación grabaran un video con serias amenazas a uno de estos grupos de activistas.