La música latina pierde a una de sus voces más influyentes. Willie Colón, cantante y trombonista estadounidense de origen puertorriqueño, murió a los 75 años este sábado 21 de febrero, según informó su familia en un comunicado difundido en redes sociales.

El anuncio de su familia

“Es con profundo tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana rodeado de su amada familia”, inicia el mensaje.

Más adelante, añadieron: “Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre. Nuestra familia está profundamente agradecida por sus oraciones y apoyo durante este tiempo de duelo. Pedimos amablemente privacidad mientras navegamos por nuestro duelo”.

La amplia trayectoria de Willie Colón

La historia de Willie Colón abarca mucho más que su fama como trombonista. Su trayectoria lo define como poeta, compositor, arreglista, intérprete, folklorista, productor y director musical. William Anthony Colón Román nació a mediados del siglo XX en el barrio puertorriqueño del South Bronx, en Nueva York, una comunidad que marcó su identidad desde la infancia.

Su conexión con la cultura boricua vino principalmente de su abuela Antonia, conocida como Doña Toña, quien le enseñó español cuando sus propios padres ya lo habían perdido en una ciudad que todavía no hablaba de bilingüismo. Ese vínculo familiar fortaleció en el joven Willie un sentido de pertenencia que luego se reflejaría en su música.

La formación musical comenzó temprano. Primero apareció la flauta que llevaba a escondidas desde la escuela primaria hasta su casa. Más tarde descubrió el clarín y lo dominó como niño escucha a los 11 años. A los 13 se encontró con la trompeta, instrumento que lo llevó a tomar clases formales y a desarrollar el sonido que lo acompañaría toda la vida.

Según datos de la Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico, su carrera profesional despegó en 1967, con sólo 16 años, grabó su primer álbum, “El malo”, de la mano de Héctor Lavoe. Juntos crearon una de las duplas más influyentes del sello Fania. En 1969 su interpretación de “Che ché colé”, que combinaba un canto ghanés con ritmo de bomba puertorriqueña, se transformó en pieza clave dentro de la expansión afrocaribeña del género y terminó convirtiéndose en un clásico. La orquesta de Colón y Lavoe popularizó éxitos como “Calle Luna, calle Sol”, “Abuelita”, “Ah, ah, oh, no”, “Ghana’e”, “El día de mi suerte”, “La murga” y “Juana Peña”.