El papa León XIV celebró el domingo su primera misa de Pascua como pontífice con un llamado a deponer las armas y buscar la paz en los conflictos globales mediante el diálogo, aunque evitó la tradición de enumerar por nombre las desgracias del mundo en la bendición Urbi et Orbi desde la logia de la basílica de San Pedro.
León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos, enfatizó el mensaje de esperanza de la Pascua como una celebración de la resurrección de Jesús tras ser crucificado, tanto en la bendición como en su homilía.
“¡Dejemos que nuestros corazones sean transformados por su inmenso amor por nosotros! ¡Que quienes tienen armas las depongan! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz! ¡No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo! ¡No con el deseo de dominar a los demás, sino de encontrarlos!”, imploró el papa.
Con la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ya en su segundo mes y la campaña en curso de Rusia en Ucrania, León XIV mencionó una sensación de indiferencia “ante la muerte de miles de personas… ante las repercusiones del odio y la división que siembran los conflictos… ante las consecuencias económicas y sociales que producen”.
























