Miembros del Partido Republicano se muestran cada vez más preocupados ante la posibilidad de que las redadas migratorias se conviertan en una carga política de cara a las próximas elecciones legislativas, luego de que dos personas fueron abatidas por agentes federales durante los operativos en Minneapolis.
Aunque son pocos los que están dispuestos a distanciarse públicamente del presidente Donald Trump, las críticas han ido en aumento mientras los republicanos presionan a la Casa Blanca a cambiar de dirección. Un inminente plazo para aprobar una iniciativa presupuestaria para el final de la semana ha llevado el tema a un punto crítico en el Congreso, donde los demócratas prometen bloquear la financiación de Seguridad Nacional si no hay cambios significativos.
“Esto se trata de recuperar la confianza del pueblo estadounidense en este tema, y realmente creo que vamos perdiendo en un asunto en el que deberíamos ir ganando”, aseguró el senador Thom Tillis.
Tillis, un republicano por Carolina del Norte, se retirará al final de su mandato, por lo que está más dispuesto que otros miembros de su partido a hablar con franqueza sobre cómo están lidiando con la indignación por las muertes en Minneapolis al tiempo que tratan de evitar enfrentarse a Trump.





















