Rusia continuó con el bombardeo de misiles y drones iniciado hace varias semanas contra Ucrania y mató a siete personas, entre ellas un niño, en su ataque principalmente a la red eléctrica, informaron autoridades el miércoles.
La fuerte escalada de la campaña aérea de Moscú desde finales de agosto aumenta la presión sobre Ucrania cuando se prepara para el invierno y Rusia bombardea con regularidad instalaciones energéticas para dejar a los ucranianos sin calefacción, electricidad y agua potable.
El intenso ataque nocturno provocó cortes de electricidad y suscitó preguntas sobre si anunciaba el inicio de la anticipada campaña de Rusia, que las autoridades ucranianas describen como un intento de convertir el invierno en un arma.
“No ha habido prácticamente ningún día desde el verano en que el enemigo no ataque la infraestructura energética”, dijo el primer ministro Serhii Koretskyi en Telegram. “Pero un ataque tan masivo y combinado ocurrió por primera vez desde el final de la última temporada de calefacción”.
El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, señaló que el aumento de la ofensiva rusa ha traído “días de alertas de ataques aéreos casi ininterrumpidas en toda Ucrania”.
“Rusia está intensificando su terror: drones a reacción durante el día, misiles balísticos y de crucero por la noche, ataques constantes contra nuestras ciudades y la vida civil”, dijo Sybiha en X.
Autoridades ucranianas afirman que Moscú no está colaborando con los esfuerzos de Estados Unidos para detener los combates, 4 años y medio después que Rusia invadiera a su vecino. El Kremlin sostiene que quiere un acuerdo integral en lugar de una tregua temporal, aunque su exigencia de que Ucrania entregue territorio es inaceptable para Kiev.























