Rusia y Ucrania se acusaron mutuamente el domingo de violar un alto el fuego de Pascua declarado por el Kremlin que había entrado en vigor menos de 24 horas antes, mientras los cristianos ortodoxos se reunían para celebrar la festividad pese a la guerra de cuatro años de Moscú contra su vecino.

El presidente ruso, Vladímir Putin, declaró el jueves un alto el fuego de 32 horas durante el fin de semana de la Pascua ortodoxa y ordenó a las fuerzas rusas detener las hostilidades desde las 4 de la tarde del sábado hasta el final del domingo. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy prometió respetar el alto el fuego, pero advirtió que habría una rápida respuesta militar ante cualquier violación.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania indicó en un comunicado el domingo que había registrado 2.299 violaciones del alto el fuego hasta las 7 de la mañana, hora local, incluidos ataques por tierra, bombardeos y lanzamientos de pequeños drones. Señaló que no se había informado del uso de drones de largo alcance, misiles o bombas guiadas.

Un militar ucraniano declaró a The Associated Press el sábado que las fuerzas rusas habían continuado atacando sus posiciones.