Las frustrantes filas para cruzar los filtros de seguridad disminuyeron el lunes en los aeropuertos de Estados Unidos, despejando los peores cuellos de botella a medida que los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus iniciales en inglés) comenzaron a recibir salarios atrasados por trabajar durante el cierre del gobierno.
Lo que era una fila de cuatro horas en el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston se convirtió en una espera de 10 minutos o menos. En otros puntos problemáticos como Atlanta y el Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington, los viajeros se desplazaron sin contratiempos.
Luego de varias semanas de caos en los aeropuertos, finalmente hubo muestras de optimismo para el asediado sistema de aviación.
Los viajeros esperan que los pagos atrasados pongan fin a las interminables filas de y vuelos perdidos que muchos experimentaron. Se desconoce cuánto tiempo los agentes federales de inmigración mantendrán una presencia visible en las terminales de los aeropuertos mientras continúa la ajetreada temporada de vacaciones de primavera.
Trabajadores de la TSA informaron el lunes a líderes sindicales que recibieron parte —aunque no la totalidad— de su pago retroactivo, según Johnny Jones, secretario-tesorero del oficina de la TSA en la American Federation of Government Employees. Añadió que se tiene previsto que el pago restante llegue para la próxima semana. Algunos empleados también reportaron que recibieron montos incorrectos en sus pagos retroactivos, incluido la falta de pago por horas extra, según el sindicato.
























