Tres militares estadounidenses murieron en combate y cinco resultaron gravemente heridos como parte de la Operación “Epic Fury”, según anunció el Comando Central de Estados Unidos en sus redes sociales.

“Varios otros sufrieron heridas leves por metralla y conmociones cerebrales, y están en proceso de reincorporarse al servicio. Las operaciones de combate principales continúan y nuestro esfuerzo de respuesta continúa”, aseveró el comando.

Se trata de las primeras bajas estadounidenses conocidas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron el sábado masivos bombardeos contra Irán.
El Centcom no reveló ningún detalle sobre el lugar ni la identidad de los soldados en su comunicado en X.
“La situación es cambiante, así que, por respeto a las familias, retendremos cualquier información adicional, incluida la identidad de los guerreros caídos en combate, hasta 24 horas después de que sus allegados hayan sido informados”, añadió el mando estadounidense.