El presidente Donald Trump volvió a colocar en el centro del debate la ciudadanía por nacimiento, apenas una hora después de haber escuchado los primeros argumentos orales en la Corte Suprema. Desde su red Truth Social, lanzó una afirmación que ya había sostenido en el pasado.
“¡Somos el único país del mundo lo suficientemente ESTÚPIDO como para permitir la ciudadanía por ‘derecho de nacimiento’!”, escribió.
De acuerdo con diversos análisis académicos y organismos internacionales,cerca de 30 países —principalmente en América— reconocen el principio de jus soli, es decir, la ciudadanía automática para quienes nacen en su territorio, independientemente del estatus migratorio de sus padres. Países como Canadá, México y Brasil mantienen este criterio como parte de su marco legal.
Trump permaneció alrededor de 90 minutos en la audiencia antes de retirarse, poco después de que el gobierno concluyera la exposición de su postura. El caso que se discute está vinculado a intentos por restringir este derecho, lo que ha encendido alertas entre especialistas constitucionales y organizaciones civiles.
Minutos después del mensaje de Trump, la Casa Blanca difundió en la red X una imagen del mandatario dentro del edificio de la Corte. Aunque las fotografías están permitidas en áreas públicas, las reglas son claras: no se pueden tomar imágenes dentro de la sala mientras el tribunal está en sesión. Hasta ahora, no se ha precisado el punto exacto donde fue captada la fotografía, lo que ha generado cuestionamientos adicionales sobre el cumplimiento de los protocolos.
Expertos en derecho constitucional han reiterado que la ciudadanía por nacimiento está respaldada por la Enmienda 14 de la Constitución estadounidense, adoptada tras la Guerra Civil, por lo que modificar este principio requeriría un cambio constitucional, no solo una orden ejecutiva.























