El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el ​sábado que ordenó al Departamento de Seguridad Nacional ‌que «bajo ninguna circunstancia» se involucre en las protestas en las ciudades gobernadas por ‌los demócratas, a menos que soliciten ayuda federal o que la propiedad federal se vea amenazada.

Las ciudades deben proteger sus propias propiedades estatales y locales, escribió Trump en una publicación en ⁠las redes sociales. ‌El personal de ICE y de la Patrulla Fronteriza seguirá protegiendo los edificios federales, agregó en ‍Truth Social.

El anuncio se produce un día después de que miles de manifestantes salieran a las calles de Mineápolis y de todo el ​país para exigir la retirada de los agentes federales ‌de inmigración de Minnesota, tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.

El Gobierno federal había enviado 3.000 agentes federales a la zona de Mineápolis como parte de una campaña contra la inmigración ilegal, y muchos de esos funcionarios se enfrentaron a ⁠manifestantes y activistas.

Trump ha enviado agentes ​federales o miembros de la Guardia ​Nacional a varias ciudades, gobernadas en su mayoría por demócratas, entre ellas Los Ángeles, Chicago, Washington D. ‍C. y Portland.

Ha ⁠afirmado que estas medidas son necesarias para hacer cumplir las leyes de inmigración y controlar la delincuencia. Los ⁠líderes locales de la mayoría de esas ciudades han rebatido esa afirmación.